1. Visita con los padres. Para conocer la situación actual, hábitos, rutinas, desarrollo evolutivo y soluciones intentadas.

2. Estudio psicológico. Exploración clínica y con test estandarizados, para evaluar las funciones cognitivas y el estado psicológico y emocional actual.

Podemos observar dificultades en la adquisición de algunas habilidades del desarrollo: aprendizajes escolares, lectura, autocontrol, afectivo-emocional.

Realizaremos una evaluación psicológica para determinar que funciones se han de estimular.

3. Entrega del informe. Explicación de las características de pruebas administradas, resultados obtenidos y líneas de abordaje.